X CPUNK
Será que una cumple treinta y empieza a caminar por un sendero sin retorno. Y no estoy hablando de nada físico. No. Hablo de la paciencia que poco a poco se pierde. Hablo de la exigencia que va tomando la vida misma. Y no estoy hablando de logros. No. Si no en la “calidad” de los interlocutores. Como si una ya se hubiera dado cuenta que no vale el esfuerzo de agradabilidad, que no vale la explicación, ni el debate con deslumbrantes argumentos. Si te encaran con una repolotudez, el límite del tanque de paciencia ya está completito. No hay tregua. Y no hay culpa, hay puro regocijo de dejar a la repelotudez girando sobre sí misma. Estimados, estimadas. Los treinta llegan con la afiliaciación al Partido Intransigente. ¡A militar se ha dicho!
